Stéphane Catalano: Una firma de oro

 

El firma de Stéphane Catalano Stéphane Catalano nació en Versalles (Francia), en 1960, de madre francesa y padre italiano. Pasó su infancia en Montreal y después volvió a vivir a Versailles.
A los 11 años, ya interesado por la bicromía, diseñaba con tinta china personajes de cómic, paisajes, animales y grafismos abstractos.
Después descubrió el castillo de Versalles, al que tuvo la suerte de visitar en numerosas ocasiones a lo largo de su infancia y su adolescencia.
> Deslumbrado por el castillo y sus jardines, Stéphane Catalano, ha sido sin duda influenciado por el esplendor arquitectónico, la riqueza artística, la omnipresencia de sus dorados, la dimensión histórica y la potencia casi esotérica que desprenden estos lugares, patrimonio mundial de la UNESCO.
A los 14 años comenzó sus estudios de ebanistería y, tres años más tarde, trabajó con diferentes artesanos en la región de Versalles, donde aprendió la escultura de madera, la marquetería y la restauración de mobiliario antiguo.
Algunos años más tarde, tras haber viajado por todo el mundo, se instaló en España, en la ciudad natal de Salvador Dalí, por quien siente una gran admiración.
Igual que los artistas, Gil Bruvel, Amadéo Modigliani, Gustav Klimt que tienen en común un universo bien marcado y reconocible entre todos. Comienza entonces sus primeras creaciones, tras haber aprendido a aplicar las láminas de oro en una empresa de doradores ornamentistas, no muy lejos de Versalles.
Aquello fue para él una verdadera revelación…